viernes, 14 de mayo de 2010

DIOS TE SALVE Whitney Houston es una de las grandes voces surgidas durante los ochenta. Acuciada por su adicción a las drogas, la protagonista de The bodyguard tambalea entre la gloria y el ocaso precoz.
Del gospel al Grammy y del micrófono al Oscar, Whitney irrumpió en la escena pop a mediados de los ochenta. The greatest love of all y I want to dance with somebody who loves me fueron los primeros hits de una carrera que alcanzaría su pico con la película The bodyguard. Después, peleas con Bobby Brown, problemas con las drogas y una película que pasó sin pena ni gloria: The preacher´s wife. Los noventa mostraron a una WH un tanto anodina. El nuevo milenio llegó junto a un greatest hits. En 2009 volvió al ruedo, pero las drogas siguen molestándola. Hace poco se la vio frágil durante un concierto, su voz intermitente mostraba las huellas de una carrera que Dios quiera que no se apague. Al menos no tan pronto.

1 comentario:

Martina Alegre dijo...

Bellisima voz y hermosas canciones, es una lástima!!