LA MUTACION DEL DIET En los ochenta, las bebidas diet coparon la comunicación y las preferencias de los adeptos a las gaseosas sin culpa. Con el tiempo se convirtieron en light.

Tab fue una de las marcas precursoras en materia de bebidas cola sin azúcar. Pepsi, Coca Cola y algunas opciones lima-limón se sumaron a la vorágine del placer dulce exento de las tediosas calorías. El sabor metálico era el peaje que había que pagar por seguir tomando el refresco sin culpas. El mote de Diet lo invadió todo: comunicación gráfica, radial y televisiva; cuerpos torneados, vasos transpirados repletos de bebidas carbonatadas con mucho gas y nada de gordura. Con el tiempo, y marketing mediante, lo Diet se convirtió en Light. Más aun con la irrupción del nutrasweet, que le dio un nuevo carácter a esta clase de brebajes. Libertad total para consumir sin resignar sabor. El sueño de muchas mujeress durante décadas. Todos las adoptaron. Hoy, continúan su reinado camaleónico: zero, light, bla, bla... Mirá lo que es este comercial de 1984 de Diet Coca Cola protagonizado por una caravana de celebrities locales: Graciela Alfano, Olga Zubarry, Víctor Laplace, Arturo Puig + Selva Aleman, Pepe Cibrián + Ana María Campoy, Arturo Puig, Luisina Brando, Ricardo Darín, Beba Bidart y Federico Luppi.





Qué lindo que es estar en Mar del Plata... Estrofa que habrán entonado Ricardo Darín y Carlos Calvo, mientras veían cómo se engrosaba su cuenta bancaria. Claro, eran años en que el éxito les mostraba su cara más visible. Afortunados en todo sentido: en el amor, todo bien, Susana y Luisina los acompañaban a sol y a sombra, las obras teatrales que protagonizaban destrozaban la taquilla y los proyectos televisivos les explotaban en las manos.
trada del hombre flequillo ya son un clásico.
Integró el ejército de ochentosas sexies que calentaron la pantalla chica durante el último tramo de la Dictadura. Atravesaba rauda la puerta de la peluquería atendida por Jorge Porcel y se sentaba en un taburete ubicado al lado de la butaca donde Rolo Puente estaba siendo afeitado. Agarraba el tubo del teléfono público naranja y tras el ineludible "Hola, mamiii..." comenzaba a relatar un sinfin de anécdotas con los hombres, en clave mosquita muerta. El batido platinado y las curvas bien marcadas delineaban el perfil de un personaje que aún revolotea en el imaginario local. Hoy, Luisa Albinoni sale con "el Carlo' ", el ex presidente cuyo apellido se lee igual al derecho y al revés. ¿La foto? Es de 1981.




