miércoles, 2 de mayo de 2007

POR EL PODER DE GREYSKULL...

He-Man era un príncipe que se transformaba en un paladín de la justicia, invocando los poderes de Greyskull. Alzando su espada al cielo, un rayo caía sobre él y lo convertía en un hombre poderoso, apolíneo y triunfador frente a las fuerzas del malvado Skelleton. Durante un tiempo, lo acompañó She-Ra, su alter ego femenino. La década del ochenta estaba promediando cuando el rubio super héroe era furor en Argentina y en el mundo. Acá lo daban en la tele. Además, al suceso televisivo se añadió una avalancha de merchandising que incluía figuritas, golosinas, y los irresistibles muñecos de Top Toys. Yo tenía al He-Man, al leopardo verde y al águila. Para Andrés Lautaro que pidió este post, y para todos los que tuvimos una infancia ochentosa revivamos la mutación de He-Man y a algunos de sus amigos.