MANOS EN LOS BOLSILLOS Los Pocketeers fueron otro de los jueguitos que divirtieron a los kids ochentosos.
Compactos, plásticos, versátiles y divertidos. Así eran los juegos que antecedieron a los videojuegos de mano. Los Pocketeers eran rectángulos lúdicos que invitaban a perderse en la fantasía de soñar con ser piloto de carreras de autos, un as del fútbol, explorador de laberintos y otras opciones que conducían a una diversidad de juegos en los que las bolitas plateadas eran la vedette absoluta. Hicieron furor a comienzos de la década.





