LOS OCHENTA SON FUROR
“Ya no tengo duda que los '80 quedaron en el imaginario público. Fueron los años más superficiales, de imagen, frivolidad y glamour (no entiendo cómo no nos indigestamos de tanto rosa), o sea, el culto a lo superficial fue elevado al extremo. Estas tres palabritas se mezclaron con una pizca de rebelión y parieron una de las modas más locas que tuvo la historia de la humanidad", así captura Roberto Pettinato, desde la biografía de Sumo, la que es probablemente, una de las décadas más idealizadas en la historia nacional. Una década que siempre parece pujar para volver, aunque más no sea en forma de accesorios. Una década que hoy, en pleno 2012, logra adueñarse del prime time televisivo en un programa que se da cita con la nostalgia cada noche, "Graduados" y que propone al público revivir algunas postales adormecidas en el inconsciente colectivo. Mientras sus personajes se pasean por el Italpark y participan de "Feliz Domingo", afuera de la pantalla, en la vida real, los jeans nevados vuelven a tomar las vidrieras junto a calzas fluorescentes, grandes moños para el pelo y bijouterie de plástico. Las galletitas Kesbun y Tentaciones regresan a las góndolas de los supermercados y los quioscos como objetos de deseo, los cines reponen "Volver al futuro" y se lanzan en DVD series como "Alf" y "Blanco y negro".
Para Ernesto Korovskv. uno de los autores de "Graduados", máximo exponente de esta fiebre "ochentosa", el secreto de este revival es mucho más simple de lo que cualquiera podría sospechar: "Creo que la explicación del éxito de 'Graduados' se debe a que esos adultos que hoy tienen el control remoto bajo su poder durante el prime time, eran adolescentes en la época que revive el programa", observa. "Creo que eso es lo atrapante de la historia, que te permite revivir ese último momento en que eras libre de preocupaciones y grandes responsabilidades, justo cuando llegas de tu trabajo y te sentás a cenar con tu familia, ahora ya constituido como adulto, con lo agobiante que puede ser eso", reflexiona.
MÚSICA
Las visitas de New Order, Pet Shop Boys, INXS, Depeche Mode, Btondie, Morrissey, Technotronic, Duran Duran, Madonna. Bon Jovi, Erasure, Boy George, Camouflage y Cindy Lauper en reiteradas ocasiones durante los últimos años fueron la punta de un profundo iceberg con el que se podría representar el ama nacional por la música de los '80. La muerte de Michael Jackson y el éxito de taquilla que logró la exhibición cinematográfica de su documental "This is it", reavivaron el fenómeno de los "divos" pop con la reprogramación en TV de filmes como "Moonwalker" (Jackson), "Purple Rain" (Prince), "Laberinto" (David Bowie) y "Seeking Susan" (Madonna). Por estos días se aguarda el estreno de un documental de Spike Lee acerca de los 25 años del lanzamiento del disco "Bad" de Michael Jackson. A nivel discográfico se reeditaron clásicos como el disco debut homónimo de "Madonna", y material de The Police y Génesis, entre muchos otros. Finalmente, la reactualización de los sonidos sintéticos, la música dance y el synth pop y que tienen como máximo exponente a Lady Gaga, Rihanna y David Guetta, volvieron a poner la luz sobre la escena de las discotecas tan famosa en los ochenta.
CINE Y TV
En enero de 2011 los cines Showcase, Cinemark, Hoyts y Village, entre otras cadenas en el interior, exhibieron durante una semana un clásico de los '80: "Volver al futuro". En pocos días se vendieron alrededor de 58 mil entradas para ver el filme, a pesar de ser uno de los más repetidos en TV y de los más descargados en la web. A raíz de ese éxito, meses después se reestreno "Top Gun", cuya repercusión fue similar. Semejante éxito no fue causado por un buen cálculo de marketing sino por la verdadera pasión de un cinéfilo argentino de 36 años, conocido como Sir Chandler, creador del sitio cinesargentinos.com.ar. Tras enterarse de que las distribuidoras no se encargarían de la difusión del filme remasterizado en el país, compró los derechos para proyectarla durante una semana. A través de las redes sociales sé encargó de iniciar su propia campaña de promoción y luego de distribuirla por las salas. Las entradas se agotaron el mismo día en que comenzó su venta. "Mi principal motivación para hacer esto fue la búsqueda de que sucedan cosas distintas en el cine, revivir las emociones de ver películas, como les pasaba a mis abuelos". El éxito fue tal que hoy se puede decir que Chandler descubrió un nicho. Las productoras locales siguieron su ejemplo: el 25 de octubre se volverá a proyectar "Esperando la Carroza" en los Cines Hoyts del Abasto. A las reposiciones se le sumaron remakes, versiones aggiornadas de clásicos como "Fama", "Brigada A" e incluso "Los Pitufos". La televisión tampoco es ajena al fenómeno, además de volver a programar películas como "Flashdance", "Dirty Dancing", "La historia sin fin" y "Los Goonies", ya está en la pantalla chica la remake moderna de "Dallas". En teatro, los niños no quedaron ajenos al fenómeno: este año se repusieron "Frutillita" y "Hello Kitty".
MODA
Como si se tratara de una postal de los '80, la última edición del BAF Week mostró en las pasarelas lo que días después se vio en las vidrieras porteñas: tonos metalizados, combinación de cuero y transparencias, colores flúo, cobre y telas sintéticas y retrofuturistas como el lurex y engomados, items que hasta hace algunos años eran considerados de mal gusto, como las hombreras y los accesorios de plástico, comenzaron a asomarse a la calle lentamente para terminar por tomarla en esta temporada primavera-verano 2013, que se perfila como una verdadera consagración ochentosa.
KIOSCO RETRO
Lo que se les pedía a las golosinas era que fueran sabrosas, no importa su artificialidad, tal vez por eso se las recuerda como tan deliciosas", resume. Esa nostalgia por sabores contundentes fue lo que llevó a Pepsico a volver a traer al mercado a Kesbun, a Arcos a relanzar las Tentaciones y Cachafaz a resucitar de manera camuflada al clásico Suchard.
Fuente: Revista 7 Días.





ndencia estival que se instalaría para siempre entre las argentinas. ¿Su embajadora? Papina Fabri.



Asociada a la vida náutica y distendida, la marca apuntaba a un target de clase media a media alta y se plegaba a la onda de los colores estridentes, aunque también aportaba algunos tonos pastel sabiamente diseminados en sus colecciones. Zapatos náuticos, chombas de piqué, remeras sin mangas, el bolso negro con las tiras y las letras amarillas, pantalones náuticos, perfumes, camperas. Tener algo Dufour era muy in por aquellos años. La década siguiente atestiguó el declinar de la firma que hoy sobrevive en algunos locales gracias a haber resignado calidad y onda, además de abarcar una línea de underwear que hoy se consigue hasta en algunos supermercados. El afiche de la época grafica a la perfección el espíritu de los late eighties.




En los últimos ochentas, tenías que tener alguna remera o bermuda Sun Surf para tener onda. Ir a la playa con esos diseños era estar "IN". Las remeras eran de colores fuertes y vibrantes, con Mark, el surfer rubio y despeinado con un pajarraco en sus hombros. Además de Sun Surf, después apareció Flojo´s y Squadron 27. Yo era fanático en mi preadolescencia de las mochilas, bermudas, remeras, libretitas, llaveros, etc. El local de Santa Fe y Riobamba era un lugar de visita obligada por esos años. Y para Caro, que pidió un post sobre esta desaparecida marca de ropa, también tenemos "el bolichero" con un tema que seguramente habrá bailado en St. Thomas: Baltimora, y su hit Tarzan Boy (1984)




