
A mediados de los ochenta cursaba la primaria. Las golosinas estaban en recreos y salidas del cole. Una que me encantaba era toda la serie de Tubby (de Bagley). El 3, el 4 y el 5. Reviví aquellas tardes ochentosas, mirando tele y comiéndote un empalagoso y crocante Tubby. Prestale atención a la estética del comercial de 1984, muy urbana, densa y moderna ¡Qué rico el Tubby 4!




