EL SHOT Chocolate con maní en una tableta dividida en cuatro bloques, papel marrón y letras amarillas.
Corría el año 1983. El Italpark funcionaba en todo su esplendor, y el laberinto de los espejos era una diversión para los que no se animaban a emociones fuertes. Los creativos de Suchard eligieron ese lugar para filmar su pieza publicitaria para televisión del chocolate Shot. Lo más llamativo es la idea de juventud que se tenía por aquella época, veinteañeros con espíritu casi infantil, y por supuesto, muy lindos. No se sabe si es porque el chocolate anulaba el deseo sexual o si la construcción de identidad de lo que era ser joven, excluía cualquier referencia al deseo y al sexo. Muy probablemente, se debía a que la osadía todavía no se animaba a asomar en los medios y la represión estaba instalada en el imaginario popular.

Corría el año 1983. El Italpark funcionaba en todo su esplendor, y el laberinto de los espejos era una diversión para los que no se animaban a emociones fuertes. Los creativos de Suchard eligieron ese lugar para filmar su pieza publicitaria para televisión del chocolate Shot. Lo más llamativo es la idea de juventud que se tenía por aquella época, veinteañeros con espíritu casi infantil, y por supuesto, muy lindos. No se sabe si es porque el chocolate anulaba el deseo sexual o si la construcción de identidad de lo que era ser joven, excluía cualquier referencia al deseo y al sexo. Muy probablemente, se debía a que la osadía todavía no se animaba a asomar en los medios y la represión estaba instalada en el imaginario popular.
LIC. ALE LAVALLE





