domingo, 4 de octubre de 2009

COMO ABRIR EL PECHO Y SACAR EL ALMA Mercedes Sosa nació en Tucumán y dedicó su vida a deleitarnos con canciones profundas y repletas de surcos.
Una vida renegrida como su pelo eternamente lacio y denso. La negra se fue a tocar el bombo a otros pagos con tan sólo 74 años y todavía mucho por ofrecer. Proscripta, exiliada y devuelta a su país, dio la vuelta al mundo y siempre regresó a su tierra. La sonrisa franca, sencilla, tímida y pícara. Las pupilas casi imperceptibles tras ventanales rasgados. La piel curtida por el desamor y el alma henchida de canciones que cantó y compartió con sus estimados Fito, León, Víctor, Charly, Alejandro... A partir de hoy, cada vez que suene un trueno será por el repique del bombo de Mercedes, que no podrá refrenar sus impulsos y seguirá cantando desde algún paraje celeste. Revival de un concierto que ofreció en 1980 en Porto Alegre, durante sus años de exilio.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ale muy bueno el post, la verdad da gusto escuchar a la negra; ese es el mejor homenaje que se le puede hacer.

Veroka dijo...

Hermosa cantora, siempre estará con nosotros. Lindo post :)

ALE LAVALLE dijo...

anonimo, gracias

veroka, muchas gracias, una grosa realmente que amerita post. beso