viernes, 6 de marzo de 2009

TIRAME LAS AGUJAS, PERDÓN, LOS DÍGITOS Los relojes con calculadora hicieron furor a comienzos de los ochenta. Multitud de botoncitos puestos al servicio de la matemática. Claro indicio de onda y posición económica, y antecedente de la convergencia de dispositivos que hoy ya no asombra, celular mediante, los relojes de pulsera con calculadora fueron el must de los primeros años de la década. Había que tener uno. Otorgaba prestigio y llamaba la atención. La miniatura pitagórica fue la megastar de Casio, Citizen y otras firmas relojeras orientales ad hoc. Los nenes lo ostentaban en el colegio y los grandes hacían gala de su nueva adquisición en la empresa. Acá, un comercial de Citizen, con Tato, en clave de tributo al desaparecido gadget ochentoso.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Era de lo más merrrrsaaaaaaaaaaa!!!!

claudio dijo...

Te invito a visitar mi blog en el podrás encontrar mis últimos trabajos en arte la dirección es la siguiente:

www.claudiotomassini.blogspot.com


Te saluda atentamente Claudio Tomassini

Archi dijo...

Me acuerdo de los relojes con calculadora. Siempre quise tener uno y mi papá no me lo compró, por suerte. A la distancia que grasas eran, jajajaaj
Muy bueno el recuerdo.
XX

Ezequiel dijo...

No, por Dios! Rodavía existen? Eran la envidia de cualquiera, y eso que los botoncitos no se podía apretar de los pequeños que eran... Y los relojes video? Terribles.
Gracias por el laburo en el blog, realmente está increíble. Hasta tiene gusto a la Tab que tomaba mi viejo cada vez que salíamos.